Juegos y Estimulación
Un perro aburrido no destroza el sofá porque quiere. Lo destroza porque no tiene otra cosa que hacer.
- Ejercitar la cabeza, no solo las patas, con juguetes puzle que le obligan a pensar para conseguir la recompensa.
- Masticar sin remordimientos con mordedores de caucho resistente, pensados para aguantar a sus dientes más fuertes.
- Jugar a buscar la pelota con un lanzador que no parece sacado de una tienda de plástico barato.
En Mascota Fiel, jugar también es una forma de cuidar. Lo que evita que la energía sobrante se pague con el sofá.